Mucho tenemos que trabajar si partimos de la base que ya no nos vienen a comprar si no que tenemos que salir a vender. Estos días estaba yo dándole vueltas a un concepto que me lleva rondando la cabeza desde hace tiempo, pero no había encontrado el momento para plasmarlo.
No es la primera vez que escribo que el sector turístico español lo que realmente tiene es una crisis de creatividad por ejemplo a la hora de desarrollar productos realmente innovadores, no simples copias de “best practices” que se realizan en el mundo, por muy bien que copies un concepto no siginifíca que seas innovador, eres simplemente alguien que copia y punto. Es como el copiador de cuadros que hace una copia idéntica y perfecta sobre un cuadro.
La creatividad no se consigue de la noche a la mañana, puede que seas una persona más creativa que otros, pero esto no basta, hay que entrenar el músculo de la creatividad, es decir el cerebro, igual que ejercitamos los músculos del cuerpo para sentirnos en forma y cuidamos nuestra alimentación para tener las suficientes defensas que nos protegen de enfermedades. Igual deberíamos hacer con la creatividad, debemos empezar a destinar tiempo a pensar a buscar soluciones a los problemas que nos encontramos cada día desde una visión más innovadora y creativa.
Por otra parte tenemos la C del Cariño, hace poco he estado viajando por una comunidad autónoma del interior de España y tuve un par de experiencias con personal de recepción de un hotel y de un monumento turístico poco amables, la verdad es que fueron correctas y educadas, pero noté que las personas no estaban a gusto con su trabajo y que veían al cliente como un estorbo, debemos entender que el cliente ya no tiene suficiente con tener un servicio correcto y educado, para diferenciarnos deberemos dar CARIÑO mucho CARIÑO y en mayúsculas.
Otra C es la de Clientes, debemos en todo lo que hacemos tener al cliente en mente, no por la comodidad de la empresa y aquí me valen dos tipos de clientes, el externo que sería el viajero, el que paga las facturas y otro no menos importante que es el cliente interno (los recursos humanos de ayer) si hablamos de captar talento de que la gente de cariño y sonría y busque soluciones para los clientes, deberemos trabajar mucho más esta C. Ahora con el gran número de parados algunos empresarios se aprovechan, pero no debemos olvidar que es muy necesario tener en cuenta a los Clientes en todo momento en la empresa.
La última C es la de la Credibilidad, en el producto, en el destino, en el servicio. La credibilidad hoy tiene mucho que ver con los comentarios y opiniones de nuestros clientes externos e internos, sus comentarios son la base de la reputación empresarial, nada pueden hacer ya los mensajes marketinianos de nuestro departamento de comunicación, si lo tenemos, frente a las redes sociales y su impacto. Así que la credibilidad se trabaja día a día dando cariño a los clientes (externos internos), sabiendo que son personas y no números de la Seguridad Social o simples números de habitación o mesa de restaurante.
¿Y tú practicas las 4 C’s?
ULTIMA HORA: Deberiamos añadir una C más, la de la Colaboración entre entidades y empresas, sin colaboración se dificulta la innovación, las ideas no las podemos llevar a cabo solos en un mundo tan global y frenético
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